Después de que su hijo, François-Xavier Bagnoud, muriera en un accidente de helicóptero, a los 24 años, ella volcó su dolor en la construcción de una fundación que ha sacado a millones de personas de la pobreza. No quería quedarme en casa y cocinar; quería una vida propia", cuenta Albina, que, tras obtener un título de la Sorbona de París, compaginó la crianza de su bebé con reportajes sobre el conflicto de guerrillas en Camboya y la muerte del Che Guevara. Albina siempre ha participado activamente, pero odia que la llamen filántropa: "Prefiero llamar a lo que hacemos buena gobernanza, averiguar las necesidades de la gente y ver cómo erradicar las causas de la miseria en la que se encuentran".
Author: Julia Llewellyn-Smith
Published at: 2026-02-02 20:24:49
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