En junio de 2024, la Cámara de Casación (la más alta instancia de la justicia penal argentina) concluyó que Irán fue el autor intelectual de la voladura de la AMIA y que Hezbollah realizó el ataque en su nombre; Hezbollah, organización eternamente cómplice de los ayatolas de Teherán, es un grupo que funge a la vez como partido político y como grupo paramilitar con sede en el Líbano, desde donde se sumó a la actual guerra en Medio Oriente con bombardeos a la vecina Israel. De hecho, el sábado, poco después de que el máximo líder religioso de ese país cayera abatido por un misil, fue designado comandante en jefe de la poderosa y aterradora Guardia Revolucionaria Islámica Ahmed Vahidi, cuya captura fue pedida por Nisman; a Vahidi la justicia argentina le atribuye una “participación clave” en el atentado a la mutual judía y lo responsabiliza de haber tomado la decisión de perpetrar ese acto perverso. Por eso, el memorándum de entendimiento que Cristina Kirchner firmó con el gobierno de Irán (el presidente iraní que lo impulsó murió con los primeros bombardeos del sábado último a Teherán), para “establecer la verdad” sobre el atentado a la AMIA, fue una deserción como nación autónoma, una cesión de la justicia nacional a los autores del crimen y un intento de encubrir a los culpables de tanta barbarie.
Author: Joaquín Morales Solá
Published at: 2026-03-03 22:51:50
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