Su ignorancia queda demostrada al no reparar en que la decisión de salirse de la Alianza está fuera de sus competencias, dado que su integración como miembro fundador (en 1949) fue formalizada como un tratado internacional y, por tanto, solo con la aprobación del Congreso, con una mayoría de dos tercios de sus miembros, se puede adoptar ese acuerdo, que se enfrenta a la insatisfacción del Legislativo por el creciente abuso de competencias del Ejecutivo en materia de política exterior. En el caso de Irán no cabe apelar a la legítima defensa ni tampoco los agresores cuentan con un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU que permita hacer uso de todos los medios disponibles (es decir, de la fuerza militar) para restablecer la paz. Dicho de otro modo, y sin excusar la falta de voluntad de muchos de esos aliados para atreverse a dar los pasos necesarios para lograr una verdadera autonomía estratégica, a Washington no le interesa que exista una Unión Europea capaz de contar con sus propios medios para defender sus propios intereses, en la medida en que algo así supondría perder una influencia de la que obtiene réditos muy concretos, como convertirse en el principal suministrador de armas y de gas del conjunto de los Veintisiete.
Author: Jesús A. Núñez
Published at: 2026-04-05 19:32:02
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