El cambio de look y las vueltas de la vida transormaron la apariencia de Marat Safin, ex número 1 del mundo, de origen ruso, y con un palmarés repleto de títulos, entre ellos, el trofeo de este prestigioso Grand Slam que conquistó en 2005. Mientras en 2004 conquistaba Paris y Madrid y, al año siguiente, en Australia, Safin mantenía aún la llama encendida de la motivación para enamorar a sus seguidores que llenaban los estadios para disfrutar de un jugador que contagiaba con su manera de pegarle a la pelota y generaba cierto rechazo en quienes no aceptaban su verborragia desmedida. La transición de Marat Safin fue tan atípica como sorprendente: al colgar su raqueta en 2009, el extenista decidió volcar sus conocimientos de cómo manejarse en el circuito de la ATP a la gestión política de su país.
Author: LA NACION
Published at: 2026-02-01 23:00:00
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