Después de que el presidente de Estados Unidos extendiese su ultimátum a Irán para abrir el estrecho de Ormuz hasta las 20:00 de mañana, hora de Washington (las 2 de la madrugada en España y las 3:30 horas en Irán), Trump compareció en la Casa Blanca y afirmó que el último plazo es "improrrogable" y mantuvo su amenaza: en caso de que Irán no acepte el alto el fuego, el país "no tendrá puentes, no tendrá plantas eléctricas, no tendrá nada... Hay otras cosas que son incluso peores que esas dos. Su portavoz de Exteriores, Ismail Bagaei, afirmó que "las negociaciones son incompatibles con ultimátums y amenazas de crímenes de guerra", y señaló que Irán sólo aceptará el fin del conflicto si se cumplen sus propias condiciones, entre las que se encontraría el mantenimiento del control sobre el tráfico marítimo del estrecho de Ormuz o la garantía de que la tregua militar no será una medida temporal. El ultimátum de Trump y la negativa de Irán a aceptar las condiciones impuestas por EEUU para el fin del conflicto se produjeron mientras Israel redoblaba su intervención militar en la República Islámica, mediante la destrucción de infraestructuras energéticas claves para el país, como Pars Sur, el mayor yacimiento de gas natural en su territorio -y del mundo-, que representa "aproximadamente el 50% de la producción petroquímica iraní", según el ministro de Defensa israelí, Israel Katz; o la planta petroquímica de Marvdasht, en un ataque según los medios de comunicación iraníes, en el que también habrían participado las Fuerzas Armadas de EEUU.
Author: Diego S. Adelantado
Published at: 2026-04-06 18:05:54
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