Ninguno de esos teatros tocaba la plomería real de la economía global: los sistemas de pagos, las rutas de semiconductores, los cables submarinos, los nodos logísticos por donde circula el comercio mundial. Lo que la globalización construyó durante décadas para maximizar la eficiencia, como rutas más cortas, concentración logística o integración digital, ha creado algo que nadie diseñó deliberadamente: una superficie de contacto entre economías que es, simultáneamente, una superficie de fricción geopolítica. Los mapas de calor, los índices de riesgo-país, los modelos de escenarios: todos asumen que los shocks geopolíticos son eventos discretos que interrumpen temporalmente un sistema que luego se estabiliza.
Author: Federico Merke
Published at: 2026-03-14 23:38:12
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