Mientras, muchos iraníes en el extranjero se enteran de allegados fallecidos a través de las redes, como en el caso del colectivo de cineastas Hamood, que anunció ayer la muerte de una de sus miembros, Javad Ganji, en las protestas. A diferencia de las concentraciones de 2022 -Mujer, vida y libertad-, que estallaron como un grito feminista contra el Gobierno de los ayatolás, esta vez han sido la galopante inflación y los constantes cortes de electricidad y agua los que empujaron a miles de personas a las calles, inicialmente en la capital, Teherán, y en algunas pequeñas localidades. El bloqueo de internet el jueves coincidió con la propagación de las protestas por todas las ciudades y con una escalada grave de la represión por parte de las autoridades, que desplegaron a la policía, al ejército y a la Guardia Revolucionaria -cuerpo de élite de las fuerzas armadas- para tratar de frenar las movilizaciones.
Author: Lara Villalón
Published at: 2026-01-11 21:58:06
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