Los sueños húmedos de Donald Trump se están cumpliendo: tiene el mundo a sus pies, está destrozando la democracia y la convivencia, alterando el Orden establecido -y no precisamente para mejorarlo-, domina, controla, mata, y logra la sumisión y hasta el aplauso de mandatarios internacionales. Trump ha sido sentenciado -insistamos- como culpable de una treintena de delitos y le han suspendido el procesamiento de los peores. Este trío de seres ejemplares está tras el ataque desplegado por los ejércitos de Estados Unidos e Israel contra Irán el sábado, que crece de día en día y afecta ya a otros países de la zona, de esa zona que es un polvorín per se.
Author: Rosa María Artal
Published at: 2026-03-03 22:19:12
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