En las postrimerías de la gestión del triunvirato de Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa, el grueso de la población llegó a la conclusión de que el modelo corporativista tradicional había fracasado por completo y que, a menos que fuera remplazado por otro más acorde con los tiempos que corrían, la Argentina sufriría un desastre equiparable con el que había hecho de Venezuela un Estado fallido paupérrimo regido por delincuentes disfrazados de revolucionarios izquierdistas. Al brindarles pretextos para concentrarse en las partes más negativas de su gestión, el presidente socava a su propia base de sustentación que, para soportar el peso de la obra de reestructuración que se ha propuesto llevar a cabo en un lapso muy breve, tendría que hacerse mucho más amplia que la que le han proporcionado los oportunistas y un puñado de creyentes en el evangelio libertario que conforman el oficialismo actual. Si bien para todos salvo los expertos en monedas virtuales, su eventual participación en una operación financiera oscura motiva más perplejidad que indignación ya que, por abultadas que sean, cifras que parecen en las pantallas de computadoras no tienen un impacto en la opinión pública que sea comparable con el que tuvieron los fajos de billetes que en su momento manejaban con tanta insolencia los kirchneristas, no cabe duda de que el affaire lo está perjudicando.
Author: James Neilson
Published at: 2026-03-19 23:26:52
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