Consideran que la ofensiva, seguida por misiles iraníes contra la planta de gas de Ras Laffan en Catar y un bombardeo sobre Riad, cuyos restos cayeron cerca de una refinería, abre la puerta a más ataques de 'ojo por ojo' contra instalaciones de petróleo y gas en toda la región y ha puesto una diana sobre sus propias infraestructuras. Tras el golpe a South Pars, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) advirtió que refinerías, plantas petroquímicas y campos de gas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar son ahora "objetivos directos y legítimos", y operadores han iniciado evacuaciones preventivas en varios emplazamientos. Funcionarios del Golfo aseguran que habían presionado con fuerza a Washington para frenar los ataques de EE.UU. e Israel contra la energía iraní y ahora temen que una escalada prolongada deje fuera de servicio instalaciones críticas durante más tiempo que la propia guerra, agravando una crisis que ya ha cerrado de facto el estrecho de Ormuz, disparado el Brent hacia los 110 dólares y obligado a recortar millones de barriles diarios de oferta de crudo y productos, más de un 10 % de la demanda mundial, según estimaciones de mercado.
Author: RT en Español , RT en Español
Published at: 2026-03-19 20:07:42
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