En el medio de un grupo de canchas en Vicente López aparece la figura de un hombre de 51 años que es más trascendente de lo que muchos de los que pasan caminando y lo observan pueden imaginar. Yo me considero más formador-entrenador que entrenador y la verdad es que a los buenos es muy fácil entrenarlos, porque los buenos saben lo que quieren y son humildes, es como Rafa Nadal que escucha lo que le dicen; a mí me encanta Tony Nadal porque es un tipo sencillo. Y ahí está la humildad de Agustín, de Fede, de Martín, de Stupa, que son uno más que los chicos nuevos como Chozas, Ausburger, que se mimetizan con ellos, los tratan de igual a igual, y yo creo que eso los hace más grandes todavía.
Author: Diego Morini
Published at: 2025-12-24 17:16:42
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