Apenas cuatro días después del inicio de las operaciones militares, dentro de la Casa Blanca crece la preocupación por la falta de un relato claro para justificar el conflicto y por el riesgo de que se prolongue más de lo previsto. Altos cargos del Gobierno admiten que el mensaje oficial se ha limitado, por ahora, a explicar lo que la guerra no es: no es Irak, no es una guerra eterna y no es un conflicto elegido. Mientras la administración intenta justificar los ataques señalando el programa nuclear iraní, sus misiles balísticos o la amenaza a Israel, aliados cercanos al presidente advierten de que el tiempo para convencer a la base política de Trump se está agotando.
Author: Félix Esteban
Published at: 2026-03-04 20:11:00
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