La acumulación de tales acciones, desplegadas tanto en las naciones del flanco oriental (Polonia y los bálticos) como en países del norte, del centro y del sur de Europa (España incluida) revela una estrategia rusa de «zona gris»: forma de confrontación en la que un Estado promueve acciones híbridas, al tiempo que niega su implicación y controla la escala y visibilidad de dichas acciones para evitar que desencadenen un conflicto armado. Promovidas mediante la intervención de los servicios de inteligencia y otras estructuras, funcionarios y figuras políticas de la Federación Rusa, medios de comunicación, empresas militares y de seguridad privadas y elementos criminales controlados por Moscú, las actividades rusas en la zona gris buscan alimentar divisiones dentro de nuestras sociedades y entre los Estados miembros de la Unión Europea, castigar a éstos por su apoyo a Ucrania, condicionar decisiones en Bruselas y tantear y calibrar el tiempo y la capacidad de reacción europea. La última versión de la Estrategia para la Seguridad Interior presentada por la Comisión Europea el pasado mes de abril ya instó a los Estados miembros de la Unión a incrementar la «resiliencia» frente a las amenazas híbridas, vinculando ese incremento al refuerzo de los sistemas de protección de infraestructuras críticas, redes de transporte, telecomunicaciones y de la ciberseguridad.
Author: (abc)
Published at: 2026-02-03 18:05:01
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