Quejas, quejas, quejas. Nada más encender el transistor el día nos ofrece una panoplia de disculpas con las que amargarnos. Como buenos europeos, recogemos todas ellas con extremado cuidado y las rumiamos mientras nos montamos en el coche con los niños atados…
Author: (abc)
Published at: 2026-03-14 19:54:58
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