El servicio de estudios de BBVA apuntó ayer que, si el conflicto entre Estados Unidos e Irán con la República Islámica acaba relativamente pronto y sin daños permanentes en las infraestructuras energéticas regionales, la inflación acelerará más de un punto en marzo, hasta el entorno del 3,5%, dando una vuelta de tuerca adicional en abril y mayo, si bien algunos productos se verán disparados, como es el caso de los alimentos, por los mayores costes del gasóleo agrícola, fertilizantes y pesticidas. Sin embargo, estas previsiones se basan en un escenario con un conflicto "de corta duración" y sin daños graves a las infraestructuras ni al comercio petrolero en la región ni a la confianza en las relaciones internacionales, y sin disrupciones en las cadenas mundiales de producción por la falta de suministros, un escenario que se antoja la mejor de las posibilidades en las que puede derivar un conflicto todavía muy incierto. El Gobierno tiene previsto aprobar este viernes en Consejo de Ministros una batería de medidas para paliar la escalada de los precios de los carburantes y otros efectos de la guerra en Irán, y Doménech recomienda especialmente evitar una de las propuestas estrella de la crisis de 2022: la bonificación fiscal de 20 céntimos por litro a los carburantes.
Author: Pablo Cerezal
Published at: 2026-03-16 21:43:08
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