El FCAS nació como una ambición estratégica de gran calibre: Francia, Alemania y España acordaron impulsar un sistema aéreo de combate de nueva generación para adelantarse a Estados Unidos y reducir la dependencia europea de cazas estadounidenses, con el omnipresente F-35 en todos las quinielas. Hoy, ese proyecto de más de 100.000 millones de euros se tambalea hasta el punto de amenazar con el resultado opuesto: que Europa siga comprando F-35 y que España acabe reforzando una flota estadounidense justo cuando había apostado por una alternativa propia. Para España, el riesgo ahora es doble: perder años apostando por un programa bloqueado de miles de millones de euros y verse obligada a volver a tocar en la puerta de Washington, aunque ahora con menos margen político y peores condiciones.
Author: Miguel Jorge
Published at: 2026-02-11 18:30:45
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