El youtuber lleva cinco años como “boxeador”, enfrentando a luchadores de artes marciales mixtas, un NBA retirado y hasta a un Mike Tyson de 58 años, que unos meses antes del combate había perdido doce kilos y anduvo en silla de ruedas por una úlcera y ciática aguda y luego vomitó ríos de sangre en pleno vuelo. Y también, la caída humillante en otra pelea del sábado pasado en Dubai, de Andrew Tate, un excampeón de kickboxing, exGran Hermano, un misógino ultraderechista y empresario de pornografía de 39 años, acusado de numerosos delitos sexuales y salvado de caer preso en Rumania por el gobierno de Trump, cuyos hijos Donald Jr. Un espectáculo grotesco de “sportainment” como el último de Jake Paul, youtuber de trece peleas, pagó el viernes bolsas de más de cien millones de dólares.
Author: Ezequiel Fernández Moores
Published at: 2025-12-24 15:00:00
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