Trump metió aún más el dedo en la llaga al aprobar esta semana la captura de un petrolero con bandera rusa y asegurar que, tan pronto como aparecieron los militares estadounidenses, el barco de guerra y el submarino ruso que lo escoltaban abandonaron rápidamente la zona. A diferencia de otros años, el Kremlin no hizo público en esta ocasión el templo en el que Putin asistió a la misa de Navidad, lo que denota la profunda inquietud sobre la seguridad del jefe del Estado. La conclusión para muchos analistas y opositores al Kremlin es que, independientemente de los delirios de grandeza de Putin, Rusia es una potencia regional incapaz de desestabilizar a sus adversarios occidentales con tácticas de guerra híbrida y que, por tanto, debe renunciar a sus ambiciones imperialistas, ya que a lo máximo a lo que puede aspirar es a influir en el espacio postsoviético.
Author: EFE
Published at: 2026-01-10 15:51:45
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