Su apuesta en Extremadura es la 'prueba del algodón' para comprobar si aquella conversación entre Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal de hace dos domingos ha servido para allanar la batalla interna en el tablero del centroderecha (con el avispero tejido en la región extremeña y María Guardiola como protagonista) o si realmente su postura definitiva es ir por libre, no aceptar ningún pacto, no entrar en los ejecutivos e intentar asaltar 'a cuchillo' el liderazgo en este espacio político que ha abarcado históricamente el Partido Popular. Frente a este contexto, María Guardiola se afanó ayer todo lo más que pudo en la reconciliación para salvar el gobierno de la Junta con un discurso pacificador, buscando puntos comunes, tendiendo puentes y realizando todos los guiños posibles con el único objetivo de conseguir al menos la abstención el viernes en la segunda votación, ya que el apoyo explícito hoy parece una auténtica quimera. El que escribió el discurso -bien articulado, con el beneplácito de María Guardiola- sabía donde tenía ayer su target, el público al que iba dirigido, y puso el acento en materia agraria, el otro gran eje discursivo de Vox: «Se permite la entrada de productos en la UE, como los de Mercosur o el arroz de Camboya y Myanmar, sin que cumplan esas exigencias a las que se obliga a nuestros productores».
Author: David Vigario
Published at: 2026-03-03 21:52:55
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