Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán provocaron un virtual bloqueo del estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde circula alrededor del 20% del petróleo y del gas natural licuado del mundo. En ese contexto, los analistas estiman una pérdida de entre 7 y 10 millones de barriles diarios en Medio Oriente, una disrupción significativa que alimentó la volatilidad de los mercados y elevó el riesgo de un shock energético global. Tokio ya participó en la mayor liberación de reservas estratégicas de su historia, coordinada con otros países, mientras enfrenta un escenario complejo: más del 90% de su petróleo proviene de Medio Oriente y la debilidad del yen encarece aún más las importaciones.
Author: LA NACION
Published at: 2026-03-23 21:45:48
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