Al mismo tiempo que Trump se fotografíaba rodeado de líderes religiosos evangélicos que imponen sus manos sobre él y declaraba una guerra disfrazada de cruzada, la Conferencia Episcopal advertía del emotivismo religioso en su nota “Cor ad cor loquitur”, el corazón habla al corazón, en la se pronunciaba contra el peligro que supone concebir la fe y la religión como una sucesión de experiencias de impacto (conciertos, misas multitudinarias, procesiones) en una búsqueda sentimental de emociones religiosas. En su libro de 2005, Holy tears, weeping in the religious imagination (Lágrimas sagrados, el llanto en la imaginación religiosa) Kimberly Christine Patton y John Stratton Hawley exploran el poder de las lágrimas y el emotivismo religioso tanto en la vida espiritual como en la pública: “Las lágrimas son vehículos de sentimientos demasiado profundos para el lenguaje: el dolor del exilio, la luz del éxtasis, el peso de la memoria, la herida de la empatía. Emil Cioran, pensador atormentado y sarcástico, habló del llanto y de la emotividad religiosa en “Lágrimas y santos”, una obra escrita entre 1936 y 1937, mientras era profesor de Filosofía y Lógica en un instituto de la ciudad rumana de Brasov, y que puede leer a la luz de la influencia creciente del nacionalismo cristiano en la administración Trump.
Author: Raquel Marcos Oliva
Published at: 2026-03-21 20:47:08
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