"El poder de comenzar una guerra o de terminarla; el poder de educar a la violencia o a la paz; el poder de alimentar el deseo de venganza o el de reconciliación; el poder de usar la economía para oprimir los pueblos o para liberarlos de la miseria", expresan las meditaciones, en las que también se ha advertido que toda autoridad "deberá responder ante Dios por el propio modo de ejercitar el poder recibido". En la estación dedicada al despojo de las vestiduras de Jesús, los textos han denunciado el comportamiento de "los regímenes autoritarios, cuando obligan a los prisioneros a permanecer semidesnudos en una celda vacía" y el de "los torturadores que no se limitan a quitar las vestiduras, sino que arrancan también la piel y la carne". Las meditaciones han indicado que "donde hay un sufrimiento o necesidad, allí están las mujeres: en los hospitales y en las casas de ancianos, en las comunidades terapéuticas y de acogida, en las casas hogar con los menores más frágiles, en los lugares más remotos de la misión para abrir escuelas y centros de salud, y en las zonas de guerra y conflicto para socorrer a los heridos y consolar a los supervivientes".
Published at: 2026-04-03 21:10:31
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