Esta estrategia pone en riesgo los intereses de nuestro país –económicos, militares, estratégicos y de inteligencia–, así como la seguridad de ciudadanos y empresas, a cambio de una maniobra de evidente cálculo electoral. El 'No a la guerra' de Sánchez no responde a una reflexión estratégica de Estado, sino a una operación electoral, tan burda que entra en contradicción con el aumento de la partida militar –2.300 millones de euros más– con que España incrementa el gasto en defensa para cumplir sus compromisos con la OTAN. Se trata de un intento de reeditar, sin éxito, el clima de movilización que acompañó a las protestas contra la guerra de Irak, entonces impulsadas para derribar el gobierno de Aznar.
Author: (abc)
Published at: 2026-03-19 20:41:11
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