Para el documentalista, la “ocupación de los territorios” y la hambruna en Gaza son ejemplo de la “putrefacción del sistema” y de cómo “estamos transitando hacia momentos más primitivos” que los que su padre vivió en los años treinta, una época en la que Rulfo perdió a miembros de su familia a causa de la violencia de la Guerra Cristera (1926-1929). “Lo que hace mi padre es que te ayuda a escuchar, a entender formas de hablar, de decir y de pensar, y a comprender a ese México que, en esencia, es el mismo de hace 40 años”, sostiene al repasar los recovecos de la memoria de Rulfo en San Gabriel, Apulco y Sayula, localidades del estado de Jalisco donde el escritor y fotógrafo encontró la inspiración para su obra admirada por autores como Mario Vargas Llosa. Y es que, para su hijo de 61 años, el mayor aporte del ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Letras (1983) fue detectar los momentos precisos en los que hay que “guardar silencio y aprender a ver” las historias que poseen “un lenguaje mucho más rico y complejo”, las cuales, afirma, “se encuentran en los pueblos”, pero también en la cotidianidad urbana del transporte público.
Author: Forbes México Staff
Published at: 2026-01-10 14:58:00
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