Especialmente significativa fue su intervención en la finca de Sa Pedrissa, en Mancor de la Vall, donde diseñó personalmente un bosque comestible que aún prospera como laboratorio vivo de su agricultura natural y del wu wei —no hacer– adaptado a las condiciones mediterráneas. Al poco tiempo renunció a su puesto como fitopatólogo en el Departamento de Aduanas de Yokohama y se retiró a la granja familiar de Kochi, en la isla japonesa de Shikoku. El punto de inflexión llegó en los años setenta con la publicación de La revolución de una brizna de paja (1975), en plena crisis del petróleo.
Author: Alberto Fraile
Published at: 2026-01-13 23:01:40
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