La doctrina consistía pues en la puesta en marcha de «focos de resistencia» basados en «milicias populares» destacadas en cada municipio y en la implicación de «mujeres, mayores, niños y adolescentes» en otras tareas de apoyo y logística desde la retaguardia, en las llamadas «unidades de producción y defensa». Esos ejercicios han incluido ensayos de emboscadas y entrenamientos para la instalación de minas, lanzamiento de granadas, protección a la población y clases de sanidad militar, defensa contra armas de destrucción masiva, manejo del fusil AKM y técnicas de enmascaramiento, según reportes de la prensa estatal. Las brigadas de producción y defensa, por su parte, han practicado el arme y desarme del fusiles, la aplicación de primeros auxilios, el tiro con armas de infantería y artillería, el empleo de drones y de los medios de comunicaciones, la elaboración de alimentos y el abastecimiento de agua.
Author: Raquel Martori
Published at: 2026-02-15 16:18:00
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