Pero el sueño de libertad de las mujeres, que ya vivían bajo la tutela masculina aunque fueran físicas nucleares (que las había:cerca del 25%de los científicos que trabajaban en el programa nuclear iraní eran mujeres, tal como destacaba el diario Etela'at en 1968, preguntándose: «¿Cómo se puede conciliar el marido con los átomos?»), terminaría abruptamente en 1979, con la llegada del ayatolá Jomeini y la instauración de su brutal teocracia que las dejaría sin derechos. Desde la Revolución Blanca de 1963 hasta la fatal Revolución Islámica de 1979, Irán experimentó una Nueva Ola del cine (aunque estaba más cerca del neorrealismo italiano que de la Nouvelle Vague francesa), una potente corriente existencialista en literatura, la formación de grupos musicales que coqueteaban con el rock o el jazz añadiendo influencias persas, una vanguardia teatral que eclosionó en el Shiraz Arts Festival que se celebrara los veranos en las ruinas de la antigua Persépolis... Y las mujeres fueron también protagonistas de esa Renaissance o resistencia cultural, marcada por la censura de la monarquía Pahlavi. El Shiraz Arts Festival apostaba por el folklore de los distintos países de Oriente Medio, al tiempo que actuaba como un escaparate para las producciones extranjeras más innovadoras, enfocado sobre todo en la experimentación teatral y con producciones míticas como el Persépolis del artista francogriego Iannis Xenakis, un encargo para inaugurar la edición de 1971 y que aún se representa en museos y auditorios de todo el mundo (CentroCentro lo programó en 2024, en Madrid).
Author: Vanessa Graell
Published at: 2026-02-04 23:04:48
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