En los escalones del Capitolio, a plena luz del día, se produjo el primer intento de asesinato contra un presidente en la historia de Estados Unidos. El contexto explica por qué el atentado contra su vida no fue visto como un simple acto de locura, sino como un síntoma del clima envenenado que se respiraba en Washington. Habría que esperar más de un cuarto de siglo, hasta el asesinato de Abraham Lincoln, para que la seguridad presidencial se tomara como un asunto de Estado.
Author: christianperez
Published at: 2026-01-28 20:48:34
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