A su único superviviente, Mark Milley, presidente de la Junta de Jefes del Estado Mayor (JJEM) de 2019 a 2023, uno de los pocos que llegaron hasta el final de su mandato, acabó acusándolo de traidor merecedor de la pena de muerte por haber hablado por teléfono con su alter ego chino para garantizarle que Estados Unidos no preparaban ataque alguno a China tras el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021 y por negarse a militarizar las calles de EEUU. Para dirigir el Pentágono y meter en vereda a los uniformados eligió a un presentador de fin de semana de la Fox, Pete Hegseth, que nunca pasó de comandante de la Guardia Nacional, sin experiencia alguna en la dirección, organización y planificación de los ejércitos ni de ninguna otra empresa o institución, pero, como casi todos los demás miembros del nuevo gabinete, sumiso incondicional al jefe en lo que este mandara, legal o ilegal. Estaba en marcha una purga sin precedentes de todo el que osara criticar las decisiones del presidente, empezando por la militarización de la frontera, la caza y expulsión en aviones militares de emigrantes y la eliminación de todos los programas a favor de la diversidad, la equidad y la inclusión en las fuerzas armadas (orden ejecutiva del 27/01/2025).
Author: Felipe Sahagún
Published at: 2026-04-05 22:06:12
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