El amor en el cine, mucho más que una cosa de dos

El amor en el cine, mucho más que una cosa de dos


Siempre ha sido así, desde Psicosis (1960) a dos obras maestras de dos cineastas a reivindicar como Michael Powell y Emeric Pressburger, que centraron en la locura provocada por el deseo películas tan diferentes como Narciso Negro (1947), donde la ausencia de sexo en un convento de monjas aisladas las llevaba al delirio e incluso al asesinato, o El fotógrafo del pánico (1960), sobre el placer escópico y sexual de un asesino en serie. El cuerpo cosificado de la mujer ha centrado muchas de las películas románticas durante décadas, hasta que mujeres como Céline Sciamma han roto la baraja y han reivindicado el erotismo del consentimiento en películas que han pasado rápidamente al imaginario popular como Retrato de una mujer en llamas (2019), donde el fuego que surgía entre sus dos protagonistas era creado rompiendo todas las expectativas visuales que uno tiene cuando se enfrenta a una historia de amor entre dos mujeres. Una película que, además, impugnaba el retrato machista de las escenas de sexo que había hecho otra película francesa pocos años antes, La vida de Adèle (2013), donde Abdellatif Kechiche acertó en el retrato de la imposibilidad del amor por la diferencia de clase de sus protagonistas, pero se estrelló en sus escenas de sexo, exhibicionistas y rozando la mirada ‘exploit’.

Author: Javier Zurro


Published at: 2026-01-24 21:22:16

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