Estos tres fenómenos, por ahora leves, son estelas distantes de una misma situación: la enorme acumulación de fuerzas navales y aéreas que el gobierno de Donald Trump ha estado llevando a efecto en el mar Arábigo y en el Mediterráneo, como presión directa para que Irán desista de construir un arma nuclear. De modo que, en los hechos, Trump ha creado un nuevo patrón de conflictos internacionales, en el que se siente libre de usar su poderío inigualable cada vez que sus contendores no quieran hacer caso a sus propuestas, por excéntricas que ellas parezcan. Y es tan diferente, que las únicas limitaciones reales al poder presidencial pueden venir desde el interior, como sucedió con la Corte Suprema, que consideró “ilegales” los aranceles aplicados por Trump en los inicios de su administración, primero a tres países por no colaborar con la reducción del tráfico de fentanilo -China, Canadá y México-, y luego al resto del mundo, en el “día de la liberación”.
Author: Ascanio Cavallo
Published at: 2026-02-21 22:50:53
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