Tal y como preveían la mayoría de dirigentes consultados, perdieron uno de sus procuradores en Burgos, pero a cambio se anotaron uno más en Valladolid, tras el derrumbe de los partidos situados a su izquierda -que se quedan sin representación-, el nuevo que estaba en juego en Segovia por el aumento de población y uno más en la provincia de origen del candidato, a costa de Soria ¡Ya!. Aun así, la foto finish dista mucho de la posibilidad de una victoria que en el equipo de Martínez atisbaban desde meses antes del inicio de la campaña y que habían visto apuntalada en las dos últimas semanas con la estrategia de movilizar al electorado «progresista» con el No a la guerra, alentada en primera persona por Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero. Confiado en ese escenario que nunca reflejó ninguna encuesta, ni siquiera la del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el cabeza de cartel socialista había ofrecido un pacto al presidente de Castilla y León y aspirante a la reelección por el PP, Alfonso Fernández Mañueco, para que se comprometieran a dejar gobernar a la lista más votada y establecer así un cordón sanitario a Vox, en contra del criterio que se mantiene en Ferraz.
Author: Marta Belver
Published at: 2026-03-15 22:54:31
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