No obstante, de los atentados del 11 de septiembre de 2001 a la irrupción de la inteligencia artificial (IA), del nacimiento del euro a la revolución #MeToo, de la aparición del smartphone a la explosión de la cuestión climática, de la secuenciación del genoma humano a la esperanza —y luego el fracaso— de las “primaveras árabes”, de la crisis financiera de 2008 a la invasión de Ucrania y al vertiginoso desarrollo de China, los terremotos históricos se han multiplicado en estos primeros 25 años. Apenas diez años después del fin de la URSS, todavía el mundo nadaba en la ilusión del “fin de la historia”, la victoria por KO del sistema liberal sobre todos los demás, y la dominación absoluta de Estados Unidos, llamado a reinar como la hiper-potencia hasta el fin de los tiempos. La sensación de que la historia de nuestra humanidad, así reducida, va cada vez más rápido es ya un tópico del siglo XIX y luego del XX, asombrados por la aparición del ferrocarril, del automóvil, de la aviación que acortan las distancias, o del telégrafo, del teléfono, de la radio que permiten una comunicación instantánea”, señala el pensador francés Jacques Attali.
Author: Luisa Corradini
Published at: 2025-12-27 14:59:01
Still want to read the full version? Full article