En segundo lugar, la guerra llevó a medio millón de soldados estadounidenses a Oriente Medio y, como escribe el politólogo Marc Lynch en su libro America’s Middle East: The Ruination of a Region [El Oriente Medio de Estados Unidos: la ruina de una región, publicado en diciembre de 2025], esas tropas “en un sentido simbólico nunca regresaron a casa, sino que se dispersaron por un archipiélago de bases estadounidenses repartidas por el Golfo, el Levante y el sur de Turquía, diseñadas para aplicar la doble contención de Irak y de Irán”. En un testimonio ante el Congreso, el entonces vicesecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, dijo a los miembros del comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes en febrero de 2003 que los iraquíes eran “23 millones de las personas más educadas del mundo árabe que van a recibirnos como liberadores… La idea de que vamos a ganarnos más enemigos entrando y deshaciéndonos de lo que todo árabe sabe que es uno de los peores tiranos… es simplemente absurda”. Ahora, en cambio, los pasillos del Consejo de Seguridad de la ONU están en silencio —u ocupados por Melania Trump dando lecciones al mundo sobre los derechos de los niños en tiempos de guerra— mientras el Departamento de Defensa investiga si Estados Unidos fue responsable del bombardeo de una escuela de primaria de niñas en el sur de Irán, en el que murieron decenas de menores.
Author: Patrick Wintour
Published at: 2026-03-14 21:36:28
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