"Fue un error hacer anuncios, aunque no recuerdo haber pensado nunca en retirarme, dado el amor que siento por esta profesión", explica el tres veces ganador del Oscar (por Mi pie izquierdo de Jim Sheridan, en 1990; Pozos de ambición, también de Anderson, en 2008; y Lincoln, de Steven Spielberg, en 2013). En Ray, que nació de la ficción, imaginamos una doble vergüenza: la de ser considerado un criminal de guerra y la de abandonar a un hijo. Hicimos todo lo posible por proteger a nuestros hijos de la excesiva atención pública, con la esperanza de que tuvieran la libertad de crecer de forma natural, descubrirse a sí mismos, prestando la menor atención posible al ajetreo que los rodeaba.
Author: Valeria Vignale
Published at: 2026-02-11 23:05:06
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