Tras dos días de protesta policial en Rosario en reclamo por un aumento salarial y mejores condiciones laborales, y después del tenso episodio del mediodía, en el que el jefe de la Policía de Santa Fe, Luis Maldonado, fue escupido y agredido por un manifestante cuando comunicaba las concesiones hechas por el gobierno provincial ante las demandas, los patrulleros comenzaron a salir a las calles para retomar las tareas de prevención. Observadores externos advertían que la explosión del conflicto y las posteriores concesiones ante las demandas habían dejado al Poder Ejecutivo encabezado por Maximiliano Pullaro en una situación política delicada, pero la continuidad de la protesta, a pesar de la “victoria” frente a los reclamos, también quitaba legitimidad a la continuidad de la medida de fuerza y de la actitud beligerante de los policías que seguían en pie de guerra. De esa reunión, que se extendió hasta la una de la madrugada, participaron el ministro de Seguridad de la provincia, Pablo Cococcioni, y el de Economía, Pablo Olivares, que presentaron propuestas al abogado Gabriel Sarla, representante de los policías en conflicto.
Author: LA NACION
Published at: 2026-02-11 17:45:20
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