Porque el concepto de “seguridad nacional” que ha implantado el presidente de EEUU, Donald Trump, ha hecho que un decreto contra la “amenaza inminente a la preparación militar” que achaca a la escasez de producción de fósforo lleve de la mano un salvavidas para la fabricante del polémico herbicida glifosato, el más vendido del mundo. La orden ha unido los destinos de la munición de fósforo blanco y un herbicida con probados impactos ambientales y al que la ONU consideró en 2015 “posible cancerígeno para los humanos” –una clasificación disputada por la Agencia Europea de Productos Químicos y la de Protección del Medio Ambiente estadounidense–. Luego, la ola antiecológica impulsada por el sector primario y las formaciones políticas de ultraderecha y derecha, ha hecho que, por ejemplo, se eliminara el proyecto de ley europea para reducir el uso de pesticidas en un 50% y, más tarde, se proyecte la autorización de pesticidas sin las revisiones de efectos obligatorias que hasta ahora han funcionado.
Author: Raúl Rejón
Published at: 2026-03-13 21:19:57
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