La mandataria, que considera la eliminación del impuesto a los alimentos como "un sueño largamente acariciado", volvió a hacer mención a la medida hace unos días, cuando prometió su suspensión "en la fecha más temprana posible", así como que los ingresos que la compensarán no serán fiscales y corresponderán a las revisiones de los subsidios vigentes en el país. En primer lugar, los analistas señalan el reto de equilibrar la deuda tras la reducción de los ingresos por los impuestos al consumo, en un contexto donde el gasto fijo para la sanidad y las pensiones no para de crecer, suponiendo alrededor de un tercio del presupuesto japonés, un desafío al que se enfrentan otras jurisdicciones occidentales, como la española. En paralelo, Goldman Sachs ha mostrado su preocupación porque un marco fiscal más flexible derive en un aumento de los tipos de interés desde este mismo año, lo que elevaría el coste de financiarse mediante la emisión de deuda, generando un bucle que derivaría en un aumento aún mayor de la carga fiscal en el largo plazo.
Author: Diego S. Adelantado
Published at: 2026-02-17 19:40:25
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