Es el único momento del año en el que no nos mezclamos porque en la fe del fútbol somos irreconciliables. Nos odiamos en un sinvivir de casi dos horas, donde la tensión irracional se nos dispara en una suerte de guerra ... por el estado sentimental que durará semanas. Esos 22 notas en calzonas que le dan patadas a un balón -la mayoría de ellos de fuera de nuestras fronteras y a quienes les han advertido de lo que esto supone por lo civil o por lo criminal-, apenas tienen que jugar con la presión de dos millones de sevillanos.
Author: (abc)
Published at: 2026-02-28 20:09:44
Still want to read the full version? Full article