«Mi marido, Miguel Espín, y yo nos dimos cuenta de que en mis recitales hacía muchos cantes de mujeres pero sin pretenderlo… Y se nos ocurrió dedicarle ese trabajo para recordar a la Niña de los Peines, La Perla de Cádiz, la tía Marina Habichuela...» El propio Espín fue el documentalista y José Manuel Gamboa el productor del disco. «Es difícil actuar en el tablao… Recuerdo que antes había un pase para los turistas, que estaban cenando y de repente empezaban a dar palmas sin saber muy bien por qué, y luego había otro pase para los aficionados, a las 12 de la noche, que iba a escuchar a Camarón, a La Perla de Cádiz, a Morente… Tener al público es por un lado más fácil, pero por otro lado impone mucho… El público del teatro quizás es más tímido, más distante, pero es muy bonito; el teatro tiene al público concentrado, escuchándote, y al final te aplauden mucho. Bajo la atenta «vigilancia de los flamencólogos y los puristas» -sonríe con un punto de picardía-, cuenta la cantaora que la llegada del flamenco a la Universidad abrió este arte a un público más joven y aparecieron artistas como Paco de Lucía, Camarón, Morente, El Lebrijano, Meneses, Antonio Gades en el baile… «Ya era otra España.
Author: (abc)
Published at: 2026-03-19 23:21:53
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