La participación en las conversaciones de una empresa privada cuyo principal objetivo es maximizar la rentabilidad financiera refuerza la preocupación de que el gobierno estadunidense considere la reconstrucción de Ucrania como una oportunidad para obtener beneficios para sí mismos y para privados norteamericanos, en vez de que se esté considerando como un asunto humanitario o de seguridad. Cuando Zelensky presentó a la prensa el borrador del plan de paz de 28 puntos elaborado entre Estados Unidos y Ucrania a finales de 2025, afirmó que se establecería un Fondo de Desarrollo de Ucrania -el mismo nombre del proyecto original de BlackRock- “para invertir en sectores de alto crecimiento, como la tecnología, los centros de datos y la inteligencia artificial". Meaghan Mobbs, directora de una organización benéfica en Ucrania e hija de Keith Kellogg, exenviado de Trump a Ucrania, escribió en redes sociales que la participación de BlackRock corría el riesgo de priorizar los “sectores rentables sobre las necesidades públicas" y debilitar la supervisión de los fondos de recuperación.
Author: Ignacio Vera
Published at: 2026-01-19 19:00:00
Still want to read the full version? Full article