Al republicano le parece “pésima”, “ridícula” y “horrible” la decisión de la NFL de seleccionar a la superestrella puertorriqueña para el espectáculo de la Super Bowl de este domingo y, en medio de su berrinche, declinó asistir al mayor evento deportivo de los Estados Unidos, al que sí acudió el año pasado. En un momento en el que poco se escapa del control del hombre más poderoso del mundo, obsesionado con llevar a cabo la mayor deportación de la historia, incluso si eso significa que ciudadanos estadounidenses mueran en el fuego cruzado y que las leyes del país sean llevadas hasta su punto de quiebre, el show intermedio de Bad Bunny promete devolver la respiración, al menos por un momento, a los más de 65 millones de latinos en los Estados Unidos que han vivido un año de persecución, terror y angustia. Se sabe poco de lo que Martínez Ocasio tiene planeado para el primer halftime show de la Super Bowl que se espera sea completamente en español, un idioma que, bajo Trump, se ha convertido en una excusa para hostigar y encarcelar a cientos de miles de migrantes, sin importar que se encontraran en el país de forma legal o que llevaran décadas construyendo una vida y contribuyendo a la economía nacional.
Author: EL PAIS
Published at: 2026-02-08 20:12:35
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