"Está intentando modificar el comportamiento de la gente; no se trata de que no accedan, sino de reeducarles en la manera en la que usan internet", explica Andrei Soldatov, escritor ruso en el exilio, que publicó en 2015 junto a Irina Borogan The Red Web, un libro que cuenta cómo el internet ruso fue visto a la vez como amenaza y como oportunidad, y aunque al principio hubo margen para plantar cara al Kremlin, ese margen desapareció con Putin. Él mismo, que vive en las afueras de Moscú, lo comprobó cuando el pasado 17 de marzo fue al Ayuntamiento —que está en la céntrica calle Tverskaya, que lleva hasta el Kremlin— para solicitar permiso para una manifestación por la libertad de internet. A medida que Roskomnadzor restringe WhatsApp y Telegram, la aplicación estatal de mensajería Max, lanzada en marzo de 2025, se impulsa ahora activamente a través de distintos medios: Gosuslugi, el portal multiusos con el que los rusos se relacionan con su administración para todo el papeleo, sólo permite iniciar sesión a través de Max; en los colegios los grupos de padres han de ser en esa plataforma.
Author: Xavier Colás
Published at: 2026-04-03 22:11:24
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