En el número 38 de la calle de Francisco Laguna, un viejo colegio de arquitectura neomudéjar, nada está colocado al azar: los ladrillos tapan las puertas y ventanas de la planta baja, las redes de protección contra desprendimientos cubren parte de la ruinosa fachada, y ... una valla de chapa ciega se levanta donde antaño lo hacía el muro del patio. «Al ser municipal y no propiedad de un banco, las personas que tratan de entrar lo hacen a la desesperada, porque lo normal es que la Administración actúe más rápido de cara a un desalojo», sostiene, consciente de que muchos de los que acceden tienen problemas de drogadicción y están en una situación de grave vulnerabilidad. El Consistorio encargó un estudio de más de 30.000 euros para determinar si esas galerías debían estar sujetas al régimen de protección de los Bienes de Interés Patrimonial (BIP), tal y como establece la Ley de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid para aquellas fortificaciones que daten del conflicto español.
Author: (abc)
Published at: 2025-12-27 19:14:37
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