Todos ellos pisaron nuestro satélite entre el 69 y el 72 con diferentes objetivos: aparte de demostrar la superioridad estadounidense en el espacio, tomando más de 8.000 fotografías de sus incursiones lunares (no solo existe la famosa foto de la bandera 'ondeante' en la que muchos se apoyan para calificar de mentira la llegada del hombre a la Luna), llevaron a cabo recogidas de muestras y experimentos in situ que demuestran que estuvieron allí. La prueba más rotunda son los casi 400 kilos de rocas lunares que trajeron a la Tierra, accesibles hoy en día para la comunidad científica internacional, y que sirvieron, sirven y servirán para miles de estudios que intentan comprender cómo se formó la Luna y su evolución a través de miles de millones de años. Aunque hubo algún conato por parte de la NASA para incluir a las mujeres (el Programa Mercury 13 seleccionó a una docena de féminas que, en algunos casos, incluso mejoraron los resultados de las pruebas masculinas, pero que vieron cómo se cancelaba antes siquiera de despegar una vez), lo cierto es que la agencia estadounidense no contempló en los años 60 y 70 la diversidad actual.
Author: (abc)
Published at: 2026-04-01 18:12:36
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