Reuters detalla que el dinero va a Public First Action, un grupo que se opone a esfuerzos federales para frenar o neutralizar leyes estatales sobre IA, y que ya tiene nombres en el radar, como la senadora Marsha Blackburn, que compite por la gobernación de Tennessee. La compañía plantea que faltan normas federales claras y que la adopción de la IA está yendo más rápido que la capacidad política para supervisarla; cita sondeos según los cuales una mayoría de estadounidenses cree que el gobierno no está haciendo lo suficiente para regular su uso. OpenAI, en cambio, lleva tiempo insistiendo en la necesidad de acelerar la innovación y evitar trabas que, desde su óptica, podrían frenar la competitividad de Estados Unidos y favorecer a rivales internacionales; el entorno político actual parece más receptivo a esa visión procrecimiento, según describen medios como WIRED al analizar la relación entre líderes de la industria y la administración Trump en su segundo mandato.
Author: Natalia Polo
Published at: 2026-02-14 23:00:08
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