La primera es Benjamin Netanyahu, quien durante muchos años ha confiado en que su gran aliado se encargase de hacerle el trabajo sucio -debilitar a su principal adversario en la región- y creó en Washington la falsa impresión de que era de una fruta lista para ser recogida, de que la República Islámica era tan vulnerable que su derrocamiento sería cuestión de días. EEUU tendría que desplegar entre medio millón y un millón de soldados para neutralizar por completo a las fuerzas de la Guardia Revolucionaria y destruir sus capacidades, y hacerlo además en un territorio mucho más complejo de manejar que el de Irak o Afganistán. Por ejemplo, para neutralizar al contingente iraní de la costa sur e impedir así que ataquen los barcos que pasan por el estrecho de Ormuz, para proteger el armamento oculto con uranio enriquecido o incluso para ayudar a que otras milicias se hagan con el control de cierto territorio y luego usar como plataforma de lanzamiento para nuevas operaciones.
Author: Jose María Robles
Published at: 2026-03-04 23:06:58
Still want to read the full version? Full article