Se diría que el presidente se pasa el día delante de una cámara lanzando invectivas, o sonriendo complacido con los ya más que empalagosos halagos que le dedica su equipo. A Trump le ha molestado que no estuviera volcada en triturar a sus enemigos estadounidenses como hace el ministro de la guerra Pete Hegseth con las dianas que le señala en el mundo exterior. Diría que a quien menos a las víctimas, pero tampoco a un Donald que sabe lo que ha hecho y teme que muchos más lo sepan.
Author: Rosa María Artal
Published at: 2026-04-03 20:02:01
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