La firma de un acuerdo nuclear aún más duro que el Plan de Acción Integral Conjunto del que el propio Trump se retiró en su primer mandato y que implicaría que Irán cancele indefinidamente el enriquecimiento de uranio y entregue todas sus reservas de uranio altamente enriquecido, que desmantele lo que queda de su programa nuclear, que acepte límites e inspecciones a su producción de misiles balísticos, y que deje de apoyar a sus fuerzas delegadas en la región, como Hezbollah en el Líbano y los hutíes del Yemen. Pero ya están acomodando las piezas: una flota encabezada por un portaaviones de propulsión nuclear, una decena de destructores, decenas de aviones F-15 y otras aeronaves de guerra, sumado al Sistema de Defensa Terminal de Área de Gran Altitud (THAAD) y baterías Patriot. Un acuerdo que obligue a Irán a entregar su uranio neutralizaría la amenaza inmediata de una fuga nuclear, y Trump podría embolsarse esa victoria, resaltando que ya Israel dañó seriamente el programa de misiles de Irán y diezmó a sus aliados regionales, y declarar que resolvió el problema nuclear que sus predecesores no pudieron resolver.
Author: Ian Bremmer
Published at: 2026-02-07 22:53:38
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